Escritura de escenarios que se sienten reales
La credibilidad nace de detalles: nombres que resuenan, restricciones plausibles, métricas reales y tensiones sin villanos caricaturescos. Presenta información incompleta, como sucede en la vida. Permite explorar errores sin daño. Incluye elecciones buenas pero incompatibles para forzar prioridades explícitas y hacer visible el juicio profesional.